miércoles, 16 de marzo de 2011
La calidad de un sistema educativo es un objeto de análisis de tal complejidad, que ningún acercamiento particular puede dar cuenta de manera razonablemente completa; para ello es necesario combinar trabajos de diferente naturaleza que, en conjunto, consigan ese propósito.
La tarea de evaluar además de compleja requiere distintos elementos para abordarla, pues al hacer evaluaciones se debe tener mucho cuidado para evitar resultados contraproducentes. Son muchos los aspectos que se pueden evaluar desde el rendimiento de los alumnos, como de los profesores, los directivos y personal de apoyo, el currículo, los materiales derivados del mismo, los planteles, etc.
Respecto a la noción de calidad educativa recordemos que antes prevalecía el interés por la cantidad sobre la calidad; sin embargo, aunque nos preocupáramos más por la calidad que por la cantidad el resultado sería el mismo estaríamos obteniendo un nivel bajo en educación mejor porque no nos preocupamos por ambos aspectos, como nos comentaba Jonathan.
CALIDAD: es la cualidad que resulta de la integración de las dimensiones de pertinencia y relevancia, eficiencia interna y externa, impacto, suficiencia, eficiencia y equidad. Definición que podemos desglosar y ver que cada parte es importante por sí misma como nos lo hizo notar Bernardo. Concluimos que la calidad no es un estado, sino una tendencia que no se puede adquirir del exterior, sino que surge del interior mismo del sistema.
Ahora bien una buena evaluación como nos dice el autor no se caracteriza solo por las cualidades de una buena medición, sino que debe tener esas y otras características:
Carácter comprensivo de los conceptos
Alto nivel técnico de las mediciones
Buenos parámetros
Mesura de los juicios de valor
Inclusión de estudios explicativos
Amplitud, oportunidad y transparencia de la difusión de resultado
Pero notemos que la evaluación no es un fin en sí misma, sino un medio que cobra sentido en función de un propósito: contribuir a la mejora educativa. Como ejemplos de propósitos se pueden mencionar: la evaluación de alumnos, profesores y escuelas.
Respecto a los instrumentos de evaluación, para éstos se deben tener en cuenta ciertos aspectos: el tamaño del universo a evaluar, su estructuración, la variedad de currículos, etc.
Retomando lo primero lo que habla sobre la complejidad, es imprescindible considerar que una evaluación integral, fina, solo puede hacerla actores cercanos, con la competencia y el tiempo necesario, por ejemplo en el caso de los alumnos la persona idónea es el maestro, para el maestro el director de la escuela y para la escuela el supervisor o inspector. Esto se aplica para sujetos individuales, pero si se quiere evaluar en conjunto un sistema de educación se deben tomar muestras representativas. En conclusión ningún acercamiento singular puede dar cuenta plenamente de la calidad de un sistema educativo.
Por otro lado un sistema de evaluación debe comprender un sistema de evaluación de alumnos, uno de maestros, otro de escuelas y uno de indicadores educativos.
Tales subsistemas, por ejemplo el de los alumnos, debe tener un referente bien definido, estar construidas con referencia a un criterio, tener un diseño matricial y aplicarse en ciclos, comprender preguntas de diverso tipo, aplicarse a muestras de escuelas y alumnos y acompañarse de cuestionarios de contexto. El de los profesores implica observar su trabajo en el aula y revisar como prepara su clase y retroalimenta a sus alumnos. La escuela sí cuenta pues la mejora de la calidad del sistema pasa por la mejora en cada aula del plantel. El subsistema de indicadores debe hacerse a partir de una idea clara de lo que se quiere obtener, que dé unidad al conjunto.
Por último, la mayor conclusión que obtuvimos fue EN MÉXICO NO CONTAMOS CON TODO LO QUE SE NOS PIDE PARA TENER UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD pero en lugar de desilusionarnos porque no hacemos todo lo que podamos por lograr que eso mejore, pues quien mejor para lograr un cambio que nosotros que tendremos en nuestra aula a muchas personitas deseosas de aprender hagamos nuestra chamba con ellos para ayudar a nuestro país. ¿Ustedes que opinan?
Beridiana Hernandez
martes, 15 de marzo de 2011
Evaluación Constructivista.
Evaluación Constructivista.
Primero hablemos un poco de la evaluación tradicional:
Evaluación Tradicional:
• Centran la evaluación en cogniciones aisladas, sin considerar su conexión con el marco de conocimientos general y personal del alumno.
• Mide la cantidad de conocimientos u objetivos logrados, representados como la frecuencia de respuestas correctas en los instrumentos estructurados.
Evaluación Constructivista:
• Lo esencial en esta perspectiva es el concepto de integración, es decir, propone que cualquier tipo de conocimiento puede ser entendido mejor en el contexto de un sistema de significados más amplio que lo apoye y relacione.
• Esta forma de evaluación obtiene de los alumnos un conjunto de construcciones personales y únicas con las que estructuran su propio conocimiento.
• La evaluación en este marco tiene la intención de dar a los estudiantes una oportunidad para seguir aprendiendo; esto exige que el profesor reconozca las diferencias individuales y de desarrollo de intereses, capacidades, destrezas, habilidades y actitudes. Así, la evaluación debe partir verificando lo que los alumnos ya saben (evaluación diagnóstica).
• Está orientada a evaluar los procesos personales de construcción del conocimiento.
• Los enfoques constructivistas orientan diferentes estrategias de evaluación. Privilegian el papel activo del alumno como creador de significado, la naturaleza auto-organizada y de evolución progresiva de las estructuras del conocimiento, es decir, abordan la evaluación formativa.
Evaluación Formativa:
• Se entiende como un refuerzo que ayuda al alumno a reconstruir el tema de evaluación y como parte del proceso generador de cambio que puede ser utilizado y dirigido a promover la construcción del conocimiento.
• En el enfoque constructivista, se centra la atención en el nivel de análisis, por lo tanto, las capacidades del alumno para clasificar, comparar y sistematizar son claves para la evaluación formativa.
Evaluación Constructivista
Funcionalidad de los aprendizajes:
• Tiene que ver directamente con la utilización de estos para situaciones futuras de aprendizaje y/o con su involucramiento para la solución de problemas cotidianos.
• Uno de los indicadores más potentes de la significatividad sería el uso funcional que los alumnos hacen de lo aprendido, ya sea para construir nuevos aprendizajes o para explorar, descubrir y solucionar problemas derivando de ellos nuevas formas de profundizar su aprendizaje.
• El grado de control y responsabilidad que los alumnos van alcanzando respecto al aprendizaje de algún contenido curricular enseñado intencionalmente, puede considerarse como otro indicador potente para evaluar el nivel de aprendizaje logrado.
• Conviene desarrollar una evaluación continua que permita darle seguimiento a todo el proceso. Para esto, la evaluación formativa es un instrumento poderoso.
¿Qué mide la evaluación constructivista?
• Los conocimientos adquiridos y la capacidad de los alumnos para aplicarlos en situaciones variadas.
• El desarrollo de destreza, habilidades y cambio de actitudes.
• La capacidad de los alumnos para establecer una relación con el conocimiento que difiere de la que demanda el profesor.
• Si los alumnos contribuyen a aportar un nuevo significado al conocimiento, incluso alterando la dinámica de la interacción establecida por el docente en el aula.
Se debe verificar que se esté evaluando lo que realmente se espera que los alumnos construyan, esto implica:
• Una clara definición de capacidades
• Una declaración explícita de las normas, que deben ser justas para los alumnos
• Una clara definición de criterios de evaluación: cuándo será considerada una construcción buena, mala o regular
• Instrucciones comprensibles para facilitar la comunicación de los aprendizajes.
¿Qué se hace con la información obtenida de la evaluación?
• Monitorear y emitir juicios respecto a la calidad del aprendizaje de los estudiantes.
• Sirve para que el educador reflexione sobre sus prácticas educativas.
• Evidenciar la efectividad de cursos, programas de estudio e instituciones educativas.
• Mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Conclusiones:
• La evaluación actual, al igual que el aprendizaje, ocurre de forma natural. El aprendizaje es duradero cuando se lleva a cabo dentro de un contexto significante y cuando se relaciona con asuntos y problemas que experimentan los estudiantes.
• Presenta a los estudiantes retos reales que requieren la aplicación de sus habilidades, conocimientos y capacidades.
• Promueve el aprendizaje a través de retroalimentación, reflexión y auto-evaluación.

Elaboró:
¡MUCHAS GRACIAS!